
Foto tomada de: aquí
A destiempo nos entendemos mejor:
vos apagás la lámpara
yo enciendo una candela
para hacer de la presencia
un acto inamovible
que no soy nadie esperando
a que de tu boca broten a borbotones
hilos
que no van a amarrar.
A destiempo es lo mismo que no soltarte,
atarme fuerte a los muslos tibios
ofrecerte un respiro,
un minuto de silencio
para no ser la botella que se añeja
en el sótano
esperando a que maduren
las ganas de beber.